Mario Pulido | 30 agosto, 2017

diseño web y maquetación

Trabajar en diseño web

Trabajar en la comunicación del futuro

 

Internet es un cúmulo de páginas web y portales de contenido que aumentan en número y en tamaño día a día, esta montaña de información y contenido en la red no tiene un orden preestablecido y para poder encontrar lo que necesitamos existen los buscadores o motores de búsqueda.

 

Lógicamente cada uno de los propietarios de esas páginas o portales quiere que la suya sea la primera en los resultados de búsqueda, y que el usuario encuentre exactamente lo que quiere en su página.

 

Ahora bien, cada página tiene su estructura y su formato en el mundo digital, y puede que al usuario le cueste más o menos encontrar lo que busca entre menús, páginas, listados, y enlaces que a veces incluso lo llevan hacia otra página web.

 

Para que una página web sea encontrada y le dé al usuario lo que busca, y que a la ves pueda traducirse en una venta, fidelización o contacto, debe estar bien diseñada.

 

optimización web

 

¿Pero qué significa que esté bien diseñada?

 

Resumiendo: que estéticamente sea atractiva e invite a quedarse, que la información sea fácil de encontrar y fácil de consumir, que su estructura sea intuitiva y fácil de navegar, y que esté bien optimizada y tenga contenidos nuevos con frecuencia.

 

Con el tiempo han surgido especializaciones dentro del diseño web, y uno de ellos es el que estudia el comportamiento del navegante cuando entra en una web, y aquí es donde los diseñadores del mundo analógico tuvieron que adaptar sus habilidades al mundo digital.

 

Ya existían estudios sobre el efecto de los colores y las tipografías y los textos sobre la atención de quien veía o leía un mensaje, lógicamente estudios que venían del mundo de la comunicación. Como no podía ser de otra manera la comunicación adaptó los mensajes al comportamiento de los navegantes por internet, y los diseñadores analógicos comenzaron a especializarse en el mundo digital, que, si bien mantiene ciertos patrones del mundo analógico, evoluciona mucho más rápido y de manera diferente.

 

Y los diseñadores web encontraron que su disciplina evoluciona de forma paralela al mundo del diseño en general. Y los diseñadores web desarrollaron habilidades distintas, como aprender a programar, a hacer realidad aquello que imaginaban en sus cabezas.

 

El diseño web evoluciona tan rápidamente que existen especializaciones de todo tipo, pero lo más llamativo de su evolución es que a nivel tecnológico casi todo lo que se puede imaginar hoy en día se puede hacer realidad en una web, y la simplificación de los métodos de trabajo convierten el diseño web en una disciplina accesible, es decir, no hace falta tener habilidades técnicas especiales para ello. Incluso especialistas de otras disciplinas, profesionales de otras áreas son capaces de diseñar webs muy bien orientadas al público al que se dirigen, sin ser profesionales de la comunicación.

 

diseño de experiencia de usuario

 

Un diseñador web que tenga una base sólida de formación es capaz de entender la evolución del diseño y de sus herramientas y por eso puede trabajar en cualquier área de la comunicación digital, en cualquier empresa de cualquier sector, y absolutamente todas tienen necesidad de profesionales bien formados que solucionen sus carencias en internet.

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