Mario Pulido | 24 octubre, 2017

Objetivos en diseño web

En todos los proyectos fijar objetivos es algo básico y fundamental, en diseño web pasa lo mismo, pero fijar un objetivo en tecnología para una empresa que no tiene un nivel de comprensión sobre el alcance de lo que somos capaces de hacer, es difícil y complejo.

 

Os va a pasar que incluso antes de tener la primera reunión con los responsables, ya iréis con una idea de lo que sería fantástico para la empresa, es normal. Y el golpe o la decepción también es normal.

 

Llevaréis en la cabeza, en digital o en papel la idea de integrar la operativa interna de la empresa con la web y que el canal web se convierta en parte importante de la venta total de la empresa, por ejemplo. Y al llegar, el dueño, o el responsable del proyecto solo quiere tener una tarjeta de presentación digital.

 

Ser pacientes. Mucho.

 

Rara vez os encontraréis con alguien que tenga clara una tecnología avanzada para aplicar directamente en su empresa y os la pida claramente.

 

Qué hacer en estos casos (muchos), yo particularmente tengo dos teorías, la primera es la del comercial serio que antes de vender un proyecto brutal vende su seriedad y profesionalidad para generar la confianza suficiente antes de presentar la idea y que resulte creíble (es la forma difícil de hacerlo). Cambiando la idea primaria que tenía nuestro cliente del proyecto.

 

La segunda forma, la que yo aplico, es la de ir haciendo que el cliente (interno o externo) vaya descubriendo el potencial del proyecto poco a poco, como si fueran capas de una cebolla, y en ningún momento se sienta abrumado, al mismo tiempo nos vamos conociendo y cogiendo confianza mutua.

 

Para poder hacer esto, nuestros objetivos tienen que ser muy claros, y los pasos a seguir tienen que ser el guion que nos lleve a un final de proyecto con todos los detalles que en su día imaginamos.

 

Por supuesto, el presupuesto debe estar hecho de la misma forma, y ser presentado poco a poco.

 

Estos detalles de fijar objetivos con nuestro cliente dependen siempre de su perfil, y lo que nunca hay que hacer es subestimar su conocimiento de lo que estamos ofreciendo, hay que conocer muy bien a nuestro cliente en la medida de lo posible.

 

Luego viene la parte del diseño en sí que debe ser en línea de lo que se busca en los objetivos planteados. Aquí hay que ser flexibles, si diseñamos en función de “nuestro” final de proyecto, lo más probable es que no cumplamos con las expectativas que nuestro cliente tiene para esa “etapa” del proyecto, así que etapa por etapa.

 

Ser pacientes. Mucho. Es la mejor receta.

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